martes, 11 de abril de 2017

Consejos para un seguros de decesos

El seguro de decesos es uno de los seguros de mayor antigüedad en España. Se trata de un seguro que sólo se comercializa en España y cuya finalidad es cubrir los gastos derivados de un fallecimiento. Actualmente más del 52% de los españoles tiene contratado un seguro de decesos.
Al contratar un seguro de decesos, la familia en caso de fallecimiento no tiene qué preocuparse por ningún trámite ni gasto que supone un fallecimiento.
Principales coberturas de los seguros de decesos
  • Gestión de trámites legales del fallecimiento
  • Gastos derivados del transporte en coche fúnebre al cementerio
  • Gastos en concepto de esquelas, música y organización del funeral
  • Repatriación
  • Asistencia telefónica
  • Asistencia en viaje
Cabe destacar que en numerosas ocasiones los gastos a los que hace frente la compañía de seguros con el fallecimiento son inferiores al coste asegurado a través del seguro de decesos, por ello, conviene revisar la póliza del seguro de decesos y saber si la compañía en ese caso debe pagar a la familia la cantidad de la diferencia entre el coste asegurado en el seguro de decesos y la cantidad gastada verdaderamente.
Tradicionalmente los seguros de decesos se han caracterizado por transmitirse en las familias de generación en generación. Hay muchas familias que suelen desconocer que cuentan con un seguro de decesos familiar y por ello no tienen presente la importancia de su revisión y conocimiento de sus coberturas.
A continuación vamos a mencionar los aspectos que hay que tener en cuenta a la hora de contratar un seguro de decesos.
10 consejos antes de contratar un seguro de decesos
  • Contratar un seguro de decesos a partir de los 40 años de edad, no conviene contratar el seguro de decesos antes porque sino no te sale rentable el coste que pagas por el seguro que lo que te supondría pagar el funeral directamente.
  • Observar si tienes contratado un seguro de vida si incluye la cobertura de seguro de decesos.
  • Revisar si nuestro seguro de automóvil cuenta con la cobertura de seguro de decesos para evitar pagar dos veces por lo mismo.
  • Comparar el coste que te supone un seguro de decesos entre las diferentes compañías de seguros así como las coberturas que te ofrece cada uno de ellos. Hay que tener en cuenta que existen dos tipos de prima, por ello, a la hora de comparar los seguros de decesos, se deben comparar o por la prima nivelada (prima cuya cuota crece un porcentaje constante) o por la prima natural (la prima a pagar crece a medida que aumenta la edad del asegurado).
  • Tener en cuenta si el seguro de decesos que queremos contratar revisa los capitales asegurados en el tiempo.
  • Conocer bien las prestaciones que nos ofrece el seguro de decesos así como los límites de cada una de ellas.
  • Saber si nuestro seguro de decesos cuenta con asistencia en viaje puesto que una gran parte de los fallecimientos que tienen lugar de manera accidental suelen necesitar asistencia en viaje.
  • Tener en cuenta de la existencia de un posible límite de costes en el momento del entierro, así como de la posible devolución del dinero no gastado en caso de que el funeral supongo un coste inferior a la cantidad contratada en el seguro de decesos.
  • Cuando se haya contratado el seguro de decesos, es conveniente informar a los familiares de la existencia de este seguro, del número de póliza así como se la compañía aseguradora con el fin de que tengan conocimiento de que está todo pagado en cado de fallecimiento.
Es importante mantener guardada una copia de la póliza del seguro de decesos, así como del último recibo del seguro pagado.
(fuente:Rankia)

miércoles, 15 de febrero de 2017

Ventajas de los seguros de ahorro frente a los depósitos bancarios

Una de las grandes maravillas de las finanzas contemporáneas es poder a trabajar al dinero por ti. En términos financieros, tener el dinero en un calcetín o en una cuenta que no rente nada es prácticamente lo mismo; aunque si tenemos en cuenta las comisiones lo mismo nos replanteamos lo del calcetín.
Bromas aparte, lo cierto es que existen diferentes opciones para poner el dinero a buen recaudo al tiempo que lo ponemos a trabajar. Entre las diversas opciones que nos ofrece el mercado, las dos más populares para conseguir una rentabilidad a nuestro dinero son los seguros de ahorro y los depósitos bancarios.

Seguro de ahorro Vs depósitos bancarios

En las mismas condiciones de rentabilidad y posibilidad de rescate, ¿qué es más conveniente? Aunque la rentabilidad no lo es todo, la posibilidad de poder disponer de tu dinero en cualquier momento sí es algo fundamental, porque nunca se sabe para qué vas a necesitarlo. Esa es una de las razones por las que muchas personas piensan primero en un seguro de ahorro o un depósito bancario en vez de en otro tipo de ahorro, como los planes de pensiones.
Si quieres ahorrar para un futuro más o menos cercano, tanto los seguros de ahorro como los depósitos bancarios te ofrecen soluciones interesantes. Ahora bien, ¿cuál es la mejor?

Recuperación del capital

En términos de recuperación del capital, los depósitos bancarios establecen un periodo fijo, más o menos largo. Cuanto más largo sea el periodo de depósito mayor será la rentabilidad. Sin embargo, si rescatas el dinero antes, normalmente la entidad bancaria aplicará una penalización (esta penalización no puede superar los intereses generados).
Por otra parte, algunos seguro de ahorro, aun siendo vitalicios, permiten la recuperación parcial del capital en cualquier momento, y siguiendo con la póliza en vigor. Para esto existen algunas limitaciones y condiciones que es necesario consultar con antelación para no llevarnos sorpresas.
En este punto no podríamos generalizar en cuanto a qué producto sería mejor, ya que todo dependería de las condiciones concretas de cada producto y los recursos y liquidez propia de cada cliente.

Flexibilidad en la inversión

Una de las ventajas de los seguros de ahorro es que pueden hacerse a prima única respecto a los depósitos bancarios es que estos últimos requieren cantidad muy grandes de dinero para poder obtener rentabilidad.
Esto puede ser una gran ventaja para los pequeños inversores, pero no así para quienes tengan intención de invertir sumas de dinero más grandes.
Sin embargo, en los seguros de ahorro existe la posibilidad de contratar un producto con aportaciones periódicas, lo que permite hacer una planificación del ahorro más concreta.

Fiscalidad

Tal vez este sea el punto donde más ventajas tiene la contratación de un seguro de ahorro frente a un depósito bancario, especialmente para quienes quieran poner a trabajar su dinero a largo plazo. Esto se debe a que, como el seguro de ahorro tiene la opción de ser vitalicio, los impuestos del recate no se pagarán hasta que dicho rescate sea efectivo.
Por el contrario, cuando vence un depósito bancario, el ahorrador debe pagar los impuestos derivados de la rentabilidad generada, aunque quiera volver a invertir su dinero.

Revisa a fondo todas las opciones

Son muchos los conceptos que rodean a la rentabilidad de los seguros de ahorro y los depósitos bancarios. Por eso, lo mejor es que revises las condiciones de cada producto a fondo y que consultes todas las dudas antes de tomar una decisión, y sin perder de vista el objetivo de tu inversión.
(fuente:Puntoseguro)

lunes, 23 de enero de 2017

Seguro de Decesos: ¿Por qué contratarlo?

Por desgracia, todos nosotros y nuestros familiares vamos a necesitar que, de una forma o de otra, nos entierren o incineren. Añadida a esta desgracia viene otra, el alto coste del asunto, además de lo engorroso de los trámites en unos momentos que suelen ser traumáticos.

La media nacional del coste de un sepelio ronda los 5.000 euros. Para la mayoría de la gente este coste es un varapalo económico que no es necesario sufrir si hemos sido previsores y tenemos contratada una póliza de seguros de decesos.

Un seguro de decesos es un seguro que cubre los gastos del sepelio. Garantiza el pago de los servicios de funeral, tanatorio, féretro, flores, entierro o incineración (según se prefiera), coche fúnebre, etc. Además la aseguradora presta el servicio de ayudar a la familia con todos los trámites requeridos, algo que no es fácil en los momentos de duelo. En ese sentido, tener un seguro de decesos es pagar por un servicio y no sólo por el coste, casi siempre imprevisto, de un entierro.

Hay quien piensa que un seguro de vida puede cubrir de sobra los gastos de un entierro, y es cierto, pero el seguro de decesos ofrece todas estas ventajas adicionales:

• Disponibilidad inmediata del servicio, que no tiene el seguro de vida ya que los beneficiarios antes de poder percibir el capital deben pagar el impuesto de sucesiones.

• Coste reducido, la prima de un seguro de decesos es menor que la de uno de vida.

• Puede ser contratado sobre personas a las que normalmente no se les puede hacer un seguro de vida, como son los menores de edad o las personas de mucha edad.

• Proporciona servicio, asesoramiento y ayuda, mucho más que solamente cubrir el coste de un entierro como lo hace el seguro de vida.

Seguramente por todo lo citado anteriormente, es el seguro voluntario más popular de nuestro país, el 50-52% de la población española lo tiene contratado.

Obviamente, depende de cada uno determinar si quiere un seguro de decesos o no, tanto para nosotros mismos como para nuestros familiares. No obstante, si decidimos contratarlo hay que tener en cuenta que en el mercado existen muchas aseguradoras que ofrecen un buen servicio y es interesante comparar para saber cual es la que nos parece más conveniente.

A la hora de comparar diferentes presupuestos de seguros de decesos es importante saber que hay dos tipos de prima (o cuota a pagar) y es necesario comparar únicamente aquellos presupuestos que tengan el mismo tipo de prima para no caer en el error de comparar peras con manzanas.
Prima nivelada

La cuota anual crece cada año "un porcentaje constante" que se aplica sobre la cuota inicial, la del momento de la contratación. Durante los primeros años de la póliza se paga más para así pagar menos cuando la edad es más avanzada.
Lo conveniente es contratarlo cuando se tiene muy corta edad, ya que cuanto más joven es el asegurado menor es esa cuota inicial y por tanto, aunque crezca, se mantiene relativamente pequeña durante toda la vida.

Prima natural o seminatural

La cuota crece cada año en función de la edad. Durante los primeros años de la póliza se paga menos y cada vez más a medida que avanza la edad.

Siempre es más ventajoso contratar un seguro de prima nivelada, porque aunque al principio parece que pagues más en realidad no es así ya que cuando el asegurado es mayor pagará menos, y a esa edad en la que seguramente ya esté jubilado lo agradecerá.

Si lo que quieres es cambiar tu seguro a otra compañía, es conveniente además saber que la antigüedad acumulada no sirve de nada y que al cambiar no se pierden derechos. Los derechos que te da el seguro de decesos se adquieren desde el momento de la contratación, es decir la prestación de los servicios se producirá en el momento que fallezca el asegurado, tanto si éste fallece al día siguiente como si lo hace al cabo de muchos años de haberlo contratado.

jueves, 12 de enero de 2017

Seguro de Hogar: situaciones que no cubre tu póliza



Los Seguros de Hogar son una extraordinaria ayuda en determinadas situaciones sobrevenidas, en las que aportan soluciones en forma de reparaciones o costean gastos que, de otra forma, desequilibrarían el presupuesto familiar. Sin embargo, estas pólizas tienen límites que es conveniente conocer para evitar llevarnos desagradables sorpresas.
Existen riesgos que resultan inasumibles para los Seguros de Hogar, en general. Además, cada póliza tiene sus límites y exenciones, una circunstancia que debemos tener muy en cuenta antes de firmar nuestro contrato. Son muchas las situaciones en las que nuestra aseguradora cubre un riesgo hasta un determinado límite, que en ocasiones resulta insuficiente para subsanar el daño. Estas son algunas situaciones en las que no podremos contar con la ayuda de nuestro Seguro.

El Seguro de Hogar y los daños eléctricos que están fuera de las coberturas

Los Seguros de Hogar no suelen cubrir los daños eléctricos de determinados elementos de la instalación, como las bombillas, lámparas, halógenos o fluorescentes. Además, aunque se suele incluir esta cobertura, aunque no siempre se cubre el 100% de la reparación. Debemos tenerlo en cuenta, porque se puede limitar esta cobertura en sus condiciones de diversas formas:
- Con un límite máximo de indemnización.
- Con un límite mínimo del daño, por debajo del cual no se cubriría con el Seguro.
- Excluyendo siniestros de elementos de la instalación por su antigüedad.

El Seguro de Hogar no cubre instalaciones en mal estado

Otra de las exenciones típicas de los Seguros de Hogar tiene que ver con el estado de las instalaciones de la casa. Si se produce un incidente y se demuestra que ha sido causado por la falta de mantenimiento de las instalaciones del hogar, podemos tener problemas para que el Seguro se haga cargo de la reparación.
Además, a la hora de acometer reparaciones debemos confirmar si nuestra póliza cubre los daños estéticos, tanto del continente, -que son los que suelen estar incluidos-, como del contenido de la vivienda. Se trata de reparaciones con las que se pretende restablecer la apariencia de elementos dañados por un siniestro.

Despistes con consecuencias que el Seguro de Hogar no puede asumir

Muchos Seguros de Hogar no cubren riesgos que tienen más que ver con despistes de los asegurados, que con accidentes. Por ejemplo, en la cobertura de robo se suelen excluir los casos en los que se aprecie una responsabilidad del tomador, como el dejarse la puerta de la casa abierta.
Otro descuido relacionado con esta cobertura está relacionado con la caja fuerte. Tener este sistema de seguridad suele estar bonificado por el Seguro, pero si aseguramos un capital en joyas e indicamos que se encuentran en la caja fuerte, la aseguradora no se hará cargo si en el momento del robo se encontraban fuera.
También suelen quedar fuera de las coberturas del Seguro de Hogar los hurtos producidos fuera de la vivienda, aunque hay ofertas que sí incluyen este supuesto dentro de sus garantías.
Otros despistes que suelen ser fatales son los provocados por cigarrillos mal apagados o las prendas que indebidamente se dejan sobre radiadores y acaban prendiendo. Son circunstancias que pueden provocar un conato de incendio y que el Seguro de Hogar suele incluir entre sus exenciones.

Otros daños que pueden estar fuera de las coberturas del Seguro de Hogar

Entre las coberturas del Seguro de Hogar podemos encontrar exenciones que nos pueden sorprender. Es el caso de los desatascos de las tuberías: muchas compañías cubren los daños que causa un atasco en nuestra instalación doméstica, pero no cubre los gastos propios del desatasco.
Otros daños que no siempre están bajo la protección de nuestra póliza son los que se producen en bienes situados al aire libre, en jardines o terrazas.
Los daños causados por fenómenos atmosféricos también pueden representar un problema a la hora de reclamar a nuestra aseguradora ya que es preciso que la fuerza de estos elementos supere una intensidad mínima para que el Seguro de Hogar se haga cargo de las reparaciones. En estos casos, es preciso presentar un informe meteorológico que confirme las condiciones adversas que provocaron estos daños.
También en la cobertura de roturas podemos encontrar exenciones inesperadas, ya que muchos Seguros de Hogar cubren solamente la rotura accidental de cristales, loza sanitaria y mármol. El resto de roturas de bienes de la casa puede estar fuera de las coberturas, si así lo indican las condiciones de la póliza.


(fuente:TurboSeguros)

viernes, 6 de enero de 2017

Consejos para le gestión personal del seguro de vida

Que los beneficiarios no cobren un seguro de vida por la mala gestión del contratante no es algo anormal. Es más, son tantos que entran dentro de los cálculos que hacen las aseguradoras a la hora de proyectar sus beneficios. Esto no es un caso de mala fe de la compañías, más bien, puede ser achacado a un tipo de de cliente que no suele dar importancia a la gestión posterior del mismo, y por eso, aquí damos unos consejos para que al menos tu póliza, no sea una de tantas que se “pierden”. Hablar, hablar, hablar
Después de decidir que seguro de vida contratar y haber escalado el “Everest emocional” que supone para algunas personas planificar “su ausencia” , tenemos que hacer participe a los beneficiarios, personas encargada de nuestros asuntos o abogado, de todo lo relacionado con el seguro contratado. No se trata de la simple mención en una comida, sino de dar una información sobre las condiciones y detalles de nuestro acuerdo con la compañía aseguradora. Esto, se debemos hacerlo con el contrato delante y dando una información clara.
Un experto siempre es mejor
Por mucho que se repita, siempre será insuficiente. Un experto puede ahorrar quebraderos de cabeza y sobre todo evitar dolores de la misma zona de nuestro anatomía.
Beneficiarios no son herederos
La ley establece muy claramente las condiciones de todo lo relacionado con las herencias, incluidas pólizas de seguro pero cuidado, el beneficiario de un seguro de vida puede ser cualquier persona y nuestros planes podrían llegar a chocar con los planes que pudiéramos tener en la cabeza en el momento de escribir nuestro testamento.
El registro es tu amigo
En 2007 se creó en España, a través del Ministerio de Justicia, un registro con en el que están las pólizas contratadas y los interesados puede solicitar información de la misma en caso de dudas. Estas peticiones se pueden realizar a través de internet, correo o en la sede del registro, así como en la gerencias territoriales.
Como resumen, podemos decir que tan importante como contratar un seguro es facilitar las cosas a los beneficiarios. La comunicación con los mismos, ayudará a que las cosas se hagan dentro de un orden y sobre todo ahorre trámites. Recomendamos siempre la presencia de un experto en nuestro proceso de elección y firma de un contrato. Tenemos que evitar que el seguro de vida siga siendo esa especie de documento “del que cuesta hablar”.


(fuente:ForoSeguros)
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miércoles, 28 de diciembre de 2016

El seguro de vida, una mala práctica de los bancos

Asistimos a una mala praxis habitual en la venta de  seguros de vida o de accidentes relacionados con invalidez y muerte por parte oficinas bancarias con motivo de la firma de un préstamo personal o una hipoteca.

Estamos ante seguros que se venden de manera agresiva, hasta el punto de que se impone la firma de la póliza como condición de la concesión del préstamo. La ventaja para el banco es que gana una garantía para caso de impago, además de ganar una comisión de cada póliza vendida, siendo además la prima para una compañía de seguros que muchas veces pertenece al mismo grupo bancario.

Choca como se facilita el acceso al seguro, en realidad  se “coloca” el seguro de vida en muchas ocasiones previa una simple declaración de salud genérica, sin hacer en realidad preguntas sobre enfermedades o factores de riesgo concretos.

Es muy frecuente encontrar cuestionarios de salud genéricos y ambiguos, e incluso a veces se pretende hacer pasar por cuestionario lo que se impone como una declaración del asegurado en relación a su estado de salud por la que vendría a declarar que no ni ha tenido tiene ninguna enfermedad ni problema funcional. Estas “declaraciones” son tan simples como “ increíbles” sobre todo porque en muchas ocasiones se realizan a mayores de 50 años, donde la probabilidad de que nunca haya tenido una enfermedad o factor de riesgo resulta ciertamente improbable.

Para el asegurado se trata solo de un trámite más del “papeleo” del préstamo y es ese el contexto de la contratación que debe tenerse muy en cuenta junto a la asimetría de conocimiento, a la hora de que los tribunales estimen o desestimen las demandas de reclamación de los seguros de vida.

Esto puede hacer que la compañía de seguro desestime una reclamación del  seguro de vida o de accidentes con motivo de muerte o invalidez, alegando ocultación en el estado de salud al contratar la póliza.

Es por eso muy conveniente tener claro que riesgos corremos al firmar una póliza ante un banco en semejantes condiciones, ya que podemos creer que estamos cubiertos cuando en la práctica no es así.
Para tener la certeza de que no haya problemas posteriores en caso de tener que reclamar la indemnización prevista en la póliza debemos asegurarnos de que se cumplimenta un cuestionario de salud que refleje realmente el verdadero estado de salud de los asegurados, detallando cualquier enfermedad o factor de riesgo. Así mismo, es necesario en la mayoría de las compañías realizar un chequeo o aportar un certificado médico sobre el estado de salud de los asegurados.
Está claro que es muy probable que todo esto conlleve que la operación no se lleve a cabo, lo cual va claramente en contra de los intereses de la entidad financiera en cuestión.


Por eso, la próxima vez que nos exija nuestro banco contratar una póliza de seguros como condición para concedernos un préstamo, debemos de tener claro los riesgos que corremos si no seguimos los pasos adecuados para que no nos sea rechazada después un hipotética indemnización, y así estar seguros de que estamos protegidos.

domingo, 18 de diciembre de 2016

El seguro de accidentes: necesario pero poco conocido

El seguro de accidentes, aunque está presente en la vida de muchas personas y es un seguro muy útil y necesario, no es en la actualidad uno de los más conocidos, ni populares -como puede ser el caso de los de autoshogar salud – entre la mayor parte de la población en nuestro país.
Es importante centrar el tema en lo más importante de este seguro que no es otra cosa que la causa del siniestro. El conjunto de motivos que pueden dar lugar a indemnización en el caso de que hayamos contratado una póliza de este ramo. De esa manera nos haremos a la idea de la cobertura que ofrece esta modalidad de seguro.
Primero la definición fundamental, ¿Qué se entiende por accidente?, lo mejor es acudir a la RAE, y en su diccionario define accidente cómo: 2. m. Suceso eventual o acción de que resulta daño involuntario para las personas o las cosas. Seguro contra accidentes.
Por su parte la Ley del Contrato del Seguro define accidente en su artículo número 100, a efectos de su utilización en seguros de esta manera: Se entiende por accidente la lesión corporal que deriva de una causa violenta súbita, externa y ajena a la intencionalidad del asegurado, que produzca invalidez temporal o permanente o muerte”. De esta manera quedan especificadas las causas que se dar para que las compañías aseguradoras consideren que un incidente en el que se ha visto involucrado su cliente es susceptible de indemnización.
Otro factor importante a reseñar es el hecho de que los seguros de accidentes no atañen sólo al ámbito personal o al profesional, sino que su cobertura se aplica a ambos siempre que las características del incidente ocasionado se ajusten a la clara definición de la legislación aseguradora.
Sin embargo, y teniendo en cuenta el trabajo de las aseguradoras por adaptar los seguros a los clientes y alcanzar la máxima personalización, el asegurado puede elegir a qué ámbito afecta la póliza de accidentes que firme. Quizás únicamente le interese protegerse en el ámbito profesional o viceversa, o tal vez únicamente esté interesado en cubrir la posibilidad de accidente en un aspecto muy concreto. Las compañías ofrecen cada vez más posibilidades a sus clientes para que personalicen sus respectivos contratos.

De las inclusiones a las exclusiones
Pasamos ahora de las inclusiones a las exclusiones. Quedan excluidos del ámbito de protección del seguro de accidentes, por ejemplo, los provocados de manera intencionada por el asegurado con el fin de cobrar la indemnización correspondiente, así como los que éste haya podido sufrir antes de la firma del contrato o aquellos en los que pueda estar involucrado en caso de expiración, impago o no renovación del mismo.
Sin embargo, existen otro tipo de exclusiones que a primera vista no resultan tan obvias. Es el caso de las lesiones corporales que el asegurado haya podido sufrir en una huelga legal, una manifestación o incluso en un conflicto armado si se diera el caso. Esas posibilidades tampoco están incluidas dentro de la cobertura de un seguro de accidentes.
También conviene recordar que en el caso de los accidentes de circulación, éstos tienen su propio ámbito en el seguro de coche, pero pueden ser complementarios del seguro de accidentes individuales que tengamos contratado. La excepción es para el caso de la conducción de motocicletas y ciclomotres de más de 50 cc. y sus acompañantes, estos accidentes están excluidos salvo que se pacte en la póliza.

De la causa al efecto
Por supuesto, los accidentes que no hayan tenido un efecto importante en la salud del asegurado no entran dentro de la indemnización. Porque en este seguro, además de las causas, están detallados los efectos.
Y hablamos de efectos graves, bien sea la muerte (con lo que la compañía aseguradora debería indemnizar al beneficiario que el cliente hubiera designado a la hora de la firma del contrato) o de la invalidez, tanto temporal como permanente, o las de tipo parcial y las totales. En el supuesto de las invalideces de tipo parcial, se contemplan un gran cantidad de situaciones denominadas baremo que recogen las posibles lesiones y sus porcentajes de indemnización.
Hay que reseñar también que los gastos de hospitalización o sanitarios derivados del accidente sufrido también quedarían cubiertos con la suscripción de un seguro de este tipo pudiendo elegir cantidades determinadas. Siempre es bueno consultar con un profesional para establecer las coberturas y sus límites más adecuados para nosotros.